Di que no es verdad, Joe. Por favor, di que no es verdad.
No quiero oír nada más. Por favor, di que no están diciendo la verdad
Tengo derecho a saber la verdad.
Dime que todos mienten. Por favor, di que no es verdad.

Alguien dijo que nuestro héroe había hecho trampas
Que no sabía como salir del atolladero.
Nos atrapó su encanto y nos creímos sus mentiras con una sonrisa
Pero ahora los buenos tiempos han pasado.

El imperio que construiste se está derrumbando
El dinero se termina y no da para mantener la sonrisa
La palabra de un hombre que mantuvo al país unido ya no es suficiente
Y la verdad es cada vez más amarga

Di que no es verdad, Joe, di que no es verdad.
Confiábamos en ti.
Mantuvimos todas nuestras esperanzas depositadas en ti.
Y ahora ellos van a arruinar el juego que nos mantuvo unidos.

En 1919, el equipo de béisbol Chicago White Sox se dejó ganar en la final de la Serie Mundial de la Liga Norteamericana. Uno de los ocho jugadores implicados en el escándalo fue «Shoeless Joe» Jackson («El descalzo Joe» Jackson). El asunto fue llevado a juicio y los jugadores fueron absueltos por falta de pruebas. Sin embargo, los responsables de las grandes ligas expulsaron a los ocho de por vida y les impidieron formar parte del Salón de la Fama del Béisbol.

Joe era un héroe nacional admirado por todos y la noticia del amaño cayó como una bomba en el mundo del béisbol. Cuenta la leyenda que en el segundo día del juicio, unos niños esperaban a Joe a la salida y uno de ellos le gritó: «Say It Ain’t So, Joe».

Muchos años más tarde, en 1976, el cantante y actor inglés Murray Head recordó esta historia al ver en las noticias un reportaje sobre el Watergate. En él, el periodista se preguntaba cómo era posible que todavía hubiera quién confiara en Richard Nixon. Ese comentario y el recuerdo de la historia de Joe Jackson le llevó a escribir esta canción.

Y en 1998, el grupo español Tahúres zurdos hizo una versión del tema que tituló «Dime que no». La letra de esta no tiene nada que ver con la original. Puedes escucharla aquí.

Gustándome mucho esta versión, me quedo con el original de Murray Head. La historia de fracaso y decepción que cuenta me parece desgarradora. Poco importa que la historia sea real o la invención de un reportero. La pérdida de la inocencia, que a todos nos llega antes o después, queda aquí retratada de una forma brutal. Puedo imaginar a ese niño tratando de apurar un poco más la confianza en una mentira, en un héroe con los pies de barro. Pocas cosas hay peores, cuando se es niño, que descubrir la verdad.

Y, aún mejor que la versión original, me parece la que se oye de fondo de esta entrada. Es de 2013. Murray Head ya no tiene la misma voz. Supera los sesenta y cinco años. Y vuelve al tema que le dio la fama con la serenidad que dan los años.

No obstante, si quieres escuchar la versión de 1976, puedes hacerlo aquí.

© J. Ignacio Sendón. Alicante, 18 de junio de 2019